Función: El amortiguador delantero controla el movimiento de la suspensión, absorbe impactos y mantiene la estabilidad del vehículo durante la marcha.
Síntomas de desgaste: ruidos en la suspensión, rebote excesivo tras los baches, mayor balanceo en curvas, o desgaste irregular de los neumáticos.
Recomendación: Los amortiguadores delanteros suelen reemplazarse de a pares (izquierdo y derecho) para mantener el equilibrio de la suspensión. Es buen momento para revisar bujes, topes de goma y brazos de suspensión.
Mantenimiento: Típicamente se evalúan cada 80.000 km y se cambian entre los 100.000 y 150.000 km, dependiendo del tipo de conducción y las condiciones de la ruta.